Cosas que nunca te he dicho

Hace años que secretamente observo los cambios de las estaciones, es de las cosas en las que me dejo sorprender, año tras año y me produce placer embobarme delante de los árboles, las flores, el cielo y las nubes preferentemente.


Yo nací en primavera y tengo auténtica devoción por esa estación pero había algo del otoño que me fascinaba, y no sabía bien porqué. Y digo sabía porque el otro día tuve una comprensión. Os la cuento al final.

Antes os comparto el diálogo imaginario que me vi teniendo con un árbol que empezaba a amarillear sus hojas y tenía ya muchas a sus pies. Imaginadme sentada en un banco, haciendo tiempo, mirando fijamente al árbol….


Yo: ¿CÓMO lo haces?


Árbol: ¿el qué, qué miras fijamente?


Yo: Miro cómo vas depositando en el suelo tus hojas grandes y hermosas y sigues luciendo tan hermoso. Miro cómo te vas quedando desnudo, sabiendo que llegará el invierno y algunas de tus ramas van a morir. Miro cómo, aunque tus ramas se están desprotegiendo, tus raíces ni se inmutan. Miro cómo aprovechas el viento y el frío para soltar las hojas que ya no te sirven. Miro que haces todo esto año tras año y cada vez estás más hermoso y fuerte. Esto es lo que miro y te pregunto ¿CÓMO lo haces?


Árbol: estas hojas ya lucieron, estas hojas no me sirven, me pesan, estas hojas que ves tan grandes me han dejado preparado para dar a luz a nuevas hojitas en primavera, el invierno me sirve para hacerme más fuerte (dentro de la tierra se está bien caliente) e ir agrandando mis raíces. Si quieres que te diga la verdad: CONFÍO

Confío en que hay algo más grande que yo que me favorece, siempre y cuando no me ponga a la contra, confío en que el ritmo de las estaciones es bueno para mí, confío en que las hojas que van cayendo ya no me sirven, confío en que volverá a venir la primavera (no ha fallado ningún año, ¿por qué no voy a confiar en eso?) y nacerán nuevas hojas, confío en la fortaleza de mis raíces para seguir creciendo y para ello necesito pasar por todas las estaciones y aprovechar lo que pueda hacer en cada una de ellas. Con estas raíces puede dejar caer lo que fue…


Ahora cambiad el árbol por mí misma e imaginad el diálogo interno que me suscitó la mirada al árbol y al otoño que representaba.


Pues os podéis imaginar cual fue mi comprensión….


ROSA, CONFÍA, FORTALECE TUS RAÍCES Y PONTE DE CARA A LO QUE LA VIDA TE TRAE.


¡A por ello! Durante este mes de Otoño, todas las actividades que os propongo tendrán como hilo conductor fortalecer tus raíces y así encontrar tu confianza y coraje para soltar lo que ya no te sirve, lo que ya fue…y sí, vendrá el invierno, pero ahí, con tus apoyos bien firmes no habrá tempestad que te tumbe.

Deseo que te gusten ¿Te las reservas?

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